Nuestra Historia

Observaciones de comportamiento: La creación de herramientas creativas para recopilar datos en junio, julio y agosto de 2018

Piense en la última vez que fue a la playa.¿Cómo estuvo el clima? ¿Usted nadó? ¿Cuánto tiempo estuvo en el agua? ¿Cuántas veces metió la cabeza en el agua?

Lo más probable es que sí se recuerde si jugó en las olas o si surfeó, pero es posible que no se recuerde exactamente cuántos minutos estuvo en el agua o cuántas veces estuvo bajo el agua. Sin embargo, estos detalles son importantes para la Investigación MERA, porque nos brindan información crítica sobre como son las experiencias de las personas que se bañan en la playa. Para construir un modelo preciso para comprender el riesgo para la salud, al principio necesitamos datos precisos sobre lo que implican las exposiciones de las personas.

Por ende, yo pasé varios meses apoyando a nuestro equipo de antropólogos a desarrollar y realizar un estudio piloto de nuestra herramienta de observación del comportamiento, que utilizamos para capturar estos detalles críticos sobre las experiencias de las personas en la playa. Estos períodos de observación estructurados nos ayudan a comprender lo que las personas hacen en diferentes partes de la playa, en diferentes momentos de su visita. Por ejemplo, es posible que las experiencias de hombres y mujeres, locales y turistas, o bañistas y surfistas pueden diferir en aspectos importantes. Quizás menos personas nadan inmediatamente después de las tormentas, o los martes por la mañana, que en las tardes soleadas de los sábados. En cuanto más detalles podemos capturar, más preciso será nuestro modelo de evaluación de riesgos de enfermarse.

Estas observaciones se pueden hacer solo con papel, un lápiz y un reloj, pero utilizamos la tecnología para facilitar la recopilación y el análisis de los datos. Una encuesta de Open Data Kit nos ayuda a recopilar la duración del evento de natación, puntos GPS y otros datos sobre la experiencia de natación de una persona.
El uso de esta tecnología mejora la precisión de los datos y la velocidad con la que podemos analizar los datos. También, usamos bolígrafos (electrónicos) se llama “Livescribe” para ayudarnos a capturar grabaciones de audio y transcribir nuestras notas en tiempo real. A veces, unos binoculares nos ayudan a mantener nuestros ojos en una bañista, especialmente si esa persona está surfeando o haciendo boogie lejos de la orilla del mar. Al probar la herramienta, queríamos descubrir cual tecnología y estrategias funcionaban bien para nuestro equipo y qué enfoques necesitábamos para modificar, antes de pasar al período de estudio piloto al estudio de gran escala.

La flexibilidad y la creatividad son componentes esenciales de un piloto eficaz. A veces ocurren eventos imprevisibles, las cosas no funcionan bien y los procesos no siempre salen según lo planeado, pero estas experiencias nos brindan oportunidades importantes para aprender y mejorar. Por ejemplo, los bolígrafos electrónicos no siempre transcriben nuestra letra sucia a la perfección, y algunas veces hacer malabarismos con varias piezas de tecnología puede complicarse. Pero al final, tener un período piloto nos ofreció, como investigadores, la oportunidad de mejorar la calidad de los datos que recopilamos y maximizar la eficacia de nuestro estudio.

La salud y la recreación en la playa: Preparación para entenderlas mejor en junio y julio 2018

Siempre es importante realizar una encuesta piloto antes de ejecutarla a gran escala. Realizamos el estudio piloto de epidemiología en junio del 2018 como un gran equipo compuesto por científicos de MERA, colaboradores del Laboratorio Nacional del Agua de Costa Rica, estudiantes universitarios costarricenses y estudiantes de la USF. Muchas gracias a todos los usuarios de la playa que participaron en la encuesta.

En preparación para el estudio epidemiológico a gran escala en la playa, un total de 23 estudiantes universitarios costarricenses y varios colaboradores del Laboratorio Nacional de Agua de Costa Rica recibieron una capacitación para realizar la encuesta epidemiológica de la playa en julio del 2018.

Muestreo, sol, y olas: Un pequeño vistazo de 5 minutos al muestreo para la calidad del agua en una playa de gran oleaje en Costa Rica marzo 2018

Acabamos de regresar de nuestra segunda expedición a Costa Rica para recolectar muestras y datos durante la época seca. Gracias al fotógrafo y camarógrafo Carlos Fernández Arce, de Torementa Cerebral Comunicación, estamos entusiasmados de compartir uno de nuestros días de muestreo de 6 horas con ustedes en este impresionante video de 5 minutos.

 

Muestreo, lluvia, y olas: Reflexiones de los estudiantes de posgrado de USF sobre su primer viaje de muestreo de calidad del agua en Costa Rica octubre 2017

El equipo de USF, felices en el aeropuerto.

Nuestro primer muestreo en Costa Rica significó un regreso a casa para nosotros – Adriana y Javier-  y a su vez la primera visita de la Dra. Harwood al país. Los objetivos durante este viaje fueron (1) conocer a nuestros colaboradores costarricenses, (2) conocer el sitio de estudio y las posibles fuentes de contaminación fecal que lo afectan y (3) determinar la calidad del agua de la playa durante la temporada de lluvias. Este muestreo es el primero de varios viajes, donde recopilaremos algunos de los datos necesarios para determinar los riesgos para la salud relacionados con el agua. En última instancia, estos datos se combinarán con datos etnográficos y observaciones sobre el comportamiento humano y sus percepciones para que podamos recomendar mejoras en la gestión de la calidad del agua.

Colaboradores del Laboratorio Nacional de Agua en Costa Rica y miembros del equipo de USF. No aparece en la foto la variedad de bocadillos y delicioso café que nos dieron nuestros colaboradores.

Todos estábamos emocionados, nerviosos y con ansias de comenzar con el pie derecho. Debido a que este proyecto es un esfuerzo conjunto entre diferentes instituciones de los Estados Unidos y Costa Rica, iniciamos nuestro primer día en el Laboratorio Nacional de Aguas del AyA en Tres Ríos.  Finalmente, una oportunidad para que todos nos encontráramos cara a cara y recorriéramos el laboratorio.

Nuestro viaje consistió en dos semanas en la playa, recolectando muestras de agua costera bajo una variedad de condiciones. Costa Rica se encuentra en una zona Tropical, lo que hace que su clima sea un poco diferente en comparación con el clima de Tampa, Florida, EE.UU. En Costa Rica, no hay temporadas definidas. Por ejemplo, octubre es uno de los últimos meses de la época lluviosa en Costa Rica, mientras que en Estados Unidos es considerado Otoño. En Costa Rica llueve más que en Tampa (una cantidad promedio de diez pulgadas en octubre en comparación con solo dos pulgadas en Tampa). Razón por la cual es importante determinar cómo afecta la cantidad de lluvia a la calidad del agua costera.

La desembocadura del río en la playa. Se ve tranquilo, aunque corrientes peligrosas y olas grandes pueden hacer que recolectar muestras de agua sea todo un desafío. Sin embargo, nada que el trabajo en equipo no pueda superar.

En los primeros días en el sitio de muestreo, nuestros colaboradores del Laboratorio Nacional de Aguas de Costa Rica nos mostraron y compartieron su conocimiento e información de la cuenca y las posibles fuentes de contaminación. Exploramos la ciudad, la playa e incluso la naciente de uno de los ríos que fluye a través de la ciudad, lo cual nos llevó a una increíble aventura a través de la selva. De igual manera, nuestro equipo tuvo la oportunidad de compartir el protocolo de muestreo de agua con el equipo del Laboratorio Nacional de Aguas.

Para la recolección de las muestras utilizamos el método de filtración con fibra ultrahueca, que es básicamente una forma rápida de capturar todos los microbios que se encuentran dispersos en grandes cantidades de agua. El equipo que utilizamos se muestra a continuación: tubos para transportar el agua, una bomba peristáltica para impulsar el agua a través del filtro y un generador para alimentar la bomba.

Nuestro equipo para el muestreo de agua. El gran rectángulo rojo es nuestro generador, el dispositivo blanco contiguo al generador es el control maestro de la bomba, la cual que se encuentra al final de la mesa. El filtro (tapa azul) está atado a una de las patas de la mesa en posición vertical para facilitar el flujo.

Afortunadamente, llovió principalmente de noche, por lo que pudimos recolectar las 36 muestras sin arriesgar nuestro equipo, el cual no es impermeable.

Ahora estamos ocupados trabajando en el laboratorio, utilizando diferentes técnicas de laboratorio para averiguar qué tipo de microbios e indicadores asociados con las aguas residuales, si los hay, estaban realmente en el agua. Regresaremos a Costa Rica en marzo, donde analizaremos nuevamente la calidad del agua, excepto que esta vez será durante la época seca.